
La menopausia es una etapa natural en la vida de todas las mujeres, que marca el fin de la menstruación y la capacidad reproductiva. Esta transición, que generalmente ocurre entre los 45 y 55 años, viene acompañada de una serie de síntomas y cambios físicos y emocionales que pueden afectar la calidad de vida. Afortunadamente, existen soluciones y estrategias para enfrentarlos. En este post encontrarás posibles soluciones para algunos de los problemas a los que nos vamos a enfrentar.
Sequedad Vaginal
La sequedad vaginal es uno de los síntomas más frecuentes durante la menopausia, causado por la disminución en la producción de estrógenos. Esta condición puede generar incomodidad, dolor durante las relaciones sexuales y un mayor riesgo de infecciones. También puede ser que sientas sequedad en tu día a día. ¡Menos mal que existen los lubricantes!
El uso de lubricantes a base de agua o silicona puede ser una solución rápida y efectiva para aliviar la sequedad durante las relaciones sexuales. Pero ten en cuenta que los lubricantes a base de silicona no son compatibles con juguetes de silicona (a no ser que uses le pongas un preservativo al juguete). Los lubricantes a base de agua si son compatibles con juguetes y con human@s. También se recomienda el uso de hidratantes vaginales de uso diario para mantener la humedad natural. En casos más severos, un ginecólogo te puede prescribir terapia hormonal local en forma de cremas, anillos o tabletas vaginales que contengan estrógeno si lo considera adecuado en tu caso.
Disminución de la Libido
La reducción de la libido o deseo sexual es otro problema común durante la menopausia, influenciado tanto por los cambios hormonales como por el estrés y la incomodidad física.
Los juguetes sexuales pueden ser una excelente herramienta para reavivar el deseo sexual. Los vibradores, por ejemplo, pueden aumentar la sensibilidad y la excitación. Además, la masturbación regular puede ayudar a mantener la salud del tejido vaginal y el flujo sanguíneo. Y hay otras cosas que te pueden ayudar con esto, como el aceite de onagra y algunos suplementos.
Debilidad del Suelo Pélvico
La menopausia puede debilitar el suelo pélvico, lo que puede llevar a problemas como la incontinencia urinaria y una disminución de la satisfacción sexual.
Los ejercicios de Kegel son la solución más conocida para fortalecer el suelo pélvico. Estos ejercicios consisten en contraer y relajar los músculos del suelo pélvico repetidamente. También se pueden utilizar bolas chinas o pesas vaginales para realizar estos ejercicios de manera más efectiva. Los entrenadores tipo Perifit también son muy efectivos. La fisioterapia especializada en salud pélvica puede ofrecer una guía más personalizada.
Sofocos y Sudores Nocturnos
Los sofocos y sudores nocturnos son síntomas molestos y comunes durante la menopausia, que pueden interrumpir el sueño y afectar el bienestar general.
Mantener una temperatura fresca en el dormitorio, usar ropa de cama ligera y ropa de dormir de materiales transpirables, como el algodón, puede ayudar a mitigar estos síntomas. Las terapias hormonales, como los parches de estrógeno, pueden ser una opción para las mujeres que experimentan sofocos severos. Además, algunas mujeres encuentran alivio con terapias alternativas como la acupuntura o suplementos de fitoestrógenos. Como siempre, lo más aconsejable es que consultes a tu médico para que te indique que puede funcionar mejor para ti.
nota: no volverás a salir de casa sin tu abanico
Insomnio
El insomnio o la dificultad para dormir es común durante la menopausia, a menudo relacionado con los sofocos nocturnos y el estrés.
Establecer una rutina de sueño consistente, evitar el consumo de cafeína y alcohol antes de acostarse, así como limitar el uso de pantallas y crear un ambiente de descanso relajante puede mejorar la calidad del sueño. Técnicas de relajación como la meditación o la respiración profunda antes de dormir también pueden ser útiles. Si el insomnio persiste, es recomendable consultar a un médico para explorar opciones de tratamiento, que pueden incluir terapia cognitivo-conductual o medicación.
Piel extremadamente seca
La sequedad de la piel es otro de los trastornos posibles durante la menopausia. Quizá no es de los más comentados pero es un incordio. Y es que encima te pica en sitios que ni te imaginas.
Por supuesto, hay muchas cremas hidratantes corporales, pero como todo lo demás, es como si lo que hacías antes de entrar en menopausia, ya no fuera suficiente. Y no está de más que empieces a usar hidratantes vaginales. Tu día a día va a mejorar un montón. Esa es una de las razones por las que creé esta web: para recopilar todos los productos específicos y no perder horas y horas buscando información y comparando marcas.
Debilidad muscular y pérdida de densidad ósea
Si de pronto, un día, no puedes darle la vuelta a la tortilla de patata porque no puedes con la sartén, no entrés en pánico porque es posible que eso sea también culpa de la menopausia.
Esto es debido a la bajada de estrógeno.
El estrógeno juega un papel crucial en la regulación del metabolismo del calcio y en la preservación de la densidad ósea. Al caer los niveles de esta hormona, se produce una aceleración en la pérdida de masa ósea, lo que puede llevar a la osteoporosis (descalcificación ósea) y un mayor riesgo de fracturas.
Además de la pérdida de densidad ósea, la menopausia también afecta los músculos. Los niveles más bajos de estrógeno reducen la capacidad del cuerpo para mantener y regenerar el tejido muscular, lo que lleva a una debilidad muscular y a una disminución de la masa muscular, un proceso conocido como sarcopenia. Esto se traduce en una pérdida de fuerza y, en ocasiones, mayor fatiga muscular.
¡Hay que hacer ejercicios de fuerza, chicas!
Preguntas frecuentes sobre la Menopausia
La menopausia suele ocurrir entre los 45 y los 55 años, siendo los 51 la edad promedio. Sin embargo, puede adelantarse o retrasarse dependiendo de factores genéticos y de salud.
Los síntomas más comunes incluyen sofocos, sudores nocturnos, alteraciones del sueño, cambios de humor, sequedad vaginal y disminución de la libido.
La menopausia temprana ocurre antes de los 40 años y puede ser causada por factores genéticos, ciertas condiciones médicas o procedimientos como la extirpación de los ovarios.
La terapia hormonal puede ser beneficiosa para muchas mujeres al aliviar los síntomas de la menopausia, pero debe ser personalizada y evaluada por un médico para minimizar los riesgos.
Adoptar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regular, reducir el estrés y evitar el consumo de alcohol y tabaco pueden ayudar a manejar los síntomas de la menopausia.
Los síntomas pueden durar de 4 a 10 años, aunque algunas mujeres pueden experimentar síntomas más leves durante más tiempo.
Sí, muchas mujeres experimentan un aumento de peso durante la menopausia debido a cambios hormonales y una disminución en la tasa metabólica. Mantener una dieta saludable y ejercicio regular puede ayudar a manejar el peso.